domingo, mayo 24, 2009

Reinvención


El tiempo es una ilusión endemoniadmente fugaz. Está allí atrás, agazapada, esperando la transición de un momento a otro, para mirarme, y sonreír, porque se ha escurrido entre mis manos y ha ganado la partida.

Hace muchos tiempo que doy vuelta sobre mí mismo. Las baterías están descargadas, las ideas no aparecen, y sobre todo los sueños están confusos, casi lejanos. Me la paso admirando mi miseria conceptual, mi quietud ante la nada y ante el todo.

El Camino que una vez recorrí no parece servir aquí, no hay camino posible cuando los pasos no pueden ser dados. Mi mente viaja estrepitosamente y con mucha frecuencia a un cúmulo de emociones subestimadas en su momento, al tesoro inmaculado de la edad de la inocencia. Tal vez porque es la antítesis de lo me pasa ahora.
Algo me trae aquí de vuelta, me devuelve a esta realidad en donde faltan causas pero sobran efectos. Sí es mi maldito corazón, todavía allí, herido pero vivo al fin y al cabo.

Cómo entonces detener el mundo para que ceda este dolor físico y espiritual? Sé cual es su origen, pero no su final. A veces, imaginaba que todo volvería a ser igual, que ese lago de sueños donde me zambullía todavía seguía ahí esperándome, pero mis esperanzas han ido desparaciendo. Supongo que luego de estar en el Infierno lo único que queda es ascender nuevamente.

Será alejándonos de las luminarias de la vida actual, que nos cortejan hacia un mundo nuevo pero oscuro. No, ya he tenido demasiado, debo volver sí a donde todo surge. A mi propio Ser. Volver para reinventarse, implosionar para luego resurgir, dejar el Reloj del Tiempo a un lado del Camino, ya que mi verdadero Tiempo está por venir una y otra vez, ilusión tras ilusión.

martes, setiembre 16, 2008

Un montón de cosas


Estamos en carrera, no sé de qué, pero todos corremos en pos de algo. Demasiado apuro.

Sucede que como en toda carrera, hay quienes corren y quienes miran a los que corren. Como seres vivos que somos, vivimos, respiramos, pero también pensamos y sentimos. Y últimamente he vuelto a sentir.

He sentido que he pasado mucho tiempo corriendo, y cualquier espíritu por más débil o fuerte que sea, pide un descanso en algún momento. Y ahora quiero descansar. Un poco de paz nunca viene mal.

Por lo que sé esta vida es una sola y es un auténtico desperdicio correr tras espejitos de colores. Y más aún si correr es ser el "motor productivo" de otros. Prefiero mirar y volver a sentir, dejarme llevar por la corriente y nada más.

Hay muchas cosas por decir, pero el peligro de querer decir mucho es terminar sin decir nada. Es entonces que vivimos días llenos de nada. Esto, aunque cíclico, sirve para vaciar toda esa nada...

domingo, marzo 23, 2008

Trascender

Vuelvo a este blog y no sé por cuanto tiempo. Tal vez sólo cuando me lo indiquen mis pensamientos, mis dudas o mi espíritu. A veces necesitamos un estímulo para reflexionar sobre cosas que no siempre nos intrigan. Hoy sí.

¿Seremos recordados? es decir, hay un círculo íntimo y familiar que seguro nos recuerde, pero a lo que voy es, como seres humanos, como personas, ¿lo seremos? En una época donde todos conocemos a todos, pero sabemos poco de algunos, el rumor sobre nuestras acciones debería ser fácil de esparcir.

¿Cuáles son las cosas que nos hacen trascender? Por mucho tiempo creí tener respuestas, pero ahora no estoy tan seguro de lo que creí. Nuestro Camino sólo se anda una vez, pero se vive para siempre. Y se reitera una y otra vez en nuestra mente, como señalando que cada paso ya no será igual al anterior.

Es difícil creer en que lo bueno es lo que trasciende, cuando lo que vende es el morbo de lo malvado. Uno se siente demasiado solo, oye el eco de sus propios pasos queriendo descubrir un grial de nobleza.

Un césped tan verde, un árbol al lado de un río brillante, y un cielo infinito. Eso es lo que yo recuerdo una y otra vez. Eso es lo que ha trascendido para mí. Allí, no necesito trascender. Allí simplemente me quedo.

jueves, abril 05, 2007

Vidas que están allí

¿Y qué de esas vidas que pasan a nuestro lado, con rostros cansados, decepciones a cuestas y violencia latente...? ¿Qué hubo antes de este harapiento presente? Arrastrando sus extrañas pertenencias y un dejo de dignidad, el alcohol sosiega la mayoría de sus días, aplacando recuerdos de hogares desmembrados, hijos que se fueron y parejas sin paradero. Mientras, todos seguimos nuestra rutina, esperando no ser "molestados" y hasta llegando a esquivar estas situaciones.

¿Qué hay en nosotros para que huyamos atemorizados pero a la vez nos lamentemos por la situación de esta gente? A veces el desequilibrio mental, a veces la tristeza del abandono, y a veces la extraña y amenazante certeza de que en este vida de ruleta rusa, podríamos ser nosotros y no ellos.

Son vidas muertas, que siguen allí por la inercia de nuestros tiempos, donde cada quien se ocupa de sí mismo. ¿Qué es lo que sigue? ¿Cuál es la parte que nos toca ahora?