domingo, marzo 23, 2008

Trascender

Vuelvo a este blog y no sé por cuanto tiempo. Tal vez sólo cuando me lo indiquen mis pensamientos, mis dudas o mi espíritu. A veces necesitamos un estímulo para reflexionar sobre cosas que no siempre nos intrigan. Hoy sí.

¿Seremos recordados? es decir, hay un círculo íntimo y familiar que seguro nos recuerde, pero a lo que voy es, como seres humanos, como personas, ¿lo seremos? En una época donde todos conocemos a todos, pero sabemos poco de algunos, el rumor sobre nuestras acciones debería ser fácil de esparcir.

¿Cuáles son las cosas que nos hacen trascender? Por mucho tiempo creí tener respuestas, pero ahora no estoy tan seguro de lo que creí. Nuestro Camino sólo se anda una vez, pero se vive para siempre. Y se reitera una y otra vez en nuestra mente, como señalando que cada paso ya no será igual al anterior.

Es difícil creer en que lo bueno es lo que trasciende, cuando lo que vende es el morbo de lo malvado. Uno se siente demasiado solo, oye el eco de sus propios pasos queriendo descubrir un grial de nobleza.

Un césped tan verde, un árbol al lado de un río brillante, y un cielo infinito. Eso es lo que yo recuerdo una y otra vez. Eso es lo que ha trascendido para mí. Allí, no necesito trascender. Allí simplemente me quedo.

2 comentarios:

vinilica vegana dijo...

si entendieramos, bah, si nos permitieramos creer en que todos somos todo, que ese árbol y ese pasto verde sos vos y soy yo, no habría necesidad alguna de querer trascender ni de pensar en eso...

lo que diferencia divide, por lo general lo que divide no permite evolucionar...

un placer volver a leer en este lugar

h u g o dijo...

Hola vinilica, el placer también es mío en tener un comentario tuyo, y la verdad que como siempre me sirve para verlo desde otro punto de vista al mío.

"La diferencia es lo que divide", me partiste al medio, una verdad tan absoluta como directa.

Creo que ando en estas épocas por querer ser ese pasto, ese verde. Que no me jodan más, ya que el paso aquí es efímero, al menos que nos dejen aunque sea respirar. Allí no habría que diferenciar entre nada, todo sería uno y cada uno seríamos todo.

Pero no, el gris crece en las ciudades mientras que el verde sigue allí, esperando por nosotros.

gracias de vuelta por pasar y aportar.